Informe de viabilidad: cuándo lo necesitas y qué debe incluir
10 de septiembre de 2026 · 5 min de lectura
Antes de invertir en una nueva línea de producción, una planta o una ampliación, conviene responder a una pregunta: ¿es realmente viable el proyecto? El informe de viabilidad responde con datos, no con intuiciones.
Qué es y qué no es
No es un plan de negocio comercial ni un simple presupuesto. Es un análisis técnico, económico y regulatorio que determina si el proyecto se puede ejecutar, a qué coste y con qué retorno y riesgos.
Qué debe incluir
- Viabilidad técnica: solución, tecnología, capacidades y plazos.
- Viabilidad económica: inversión, costes de explotación, ingresos y retorno (VAN, TIR, pay-back).
- Viabilidad regulatoria: licencias, normativa y condicionantes urbanísticos o ambientales.
- Análisis de escenarios y sensibilidad: qué pasa si suben costes o baja la demanda.
- Riesgos y plan de mitigación.
Cuándo necesitas uno
- Nueva instalación o línea de producción.
- Ampliación, modernización o traslado de una actividad.
- Justificar una inversión ante socios, bancos o inversores.
- Solicitar subvenciones y ayudas públicas.
El error más común
Analizar solo la inversión inicial e ignorar los costes recurrentes y los riesgos regulatorios. Un buen informe de viabilidad integra lo técnico y lo económico, y termina con una recomendación clara.
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Due diligence, valoraciones y tasaciones, viabilidad, propiedad industrial, peritaje y conformidad para el sector industrial.
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